¿Quieres un plan de cine desde casa? Desde el humor de ‘Shrek’ (2001), hasta la creatividad arrolladora de ‘Lluvia de albóndigas’ (2009), RTVE Play te ofrece el mejor catálogo de películas de animación con el que disfrutarán los más pequeños, (y los que no lo son tanto)

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Cuando la animación se convierte en protagonista, es más fácil que nunca convertir tu salón en un cine. Este género no solo entretiene, sino que conecta con diferentes generaciones: es capaz de hacer reír, emocionar y sorprender a sus espectadores. Sus personajes aprenden el valor de la empatía y forman la combinación perfecta para dejarse llevar y desconectar. Estas son tres aventuras de animación que siguen funcionando años después:
Shrek: un cuento de hadas con humor ingenioso
‘Shrek‘ cambió para siempre el modo en el que el cine de animación contaba historias. Cuando en 2001 la productora DreamWorks lanzó la primera película no esperaban el éxito rotundo que cosechó: ganó el primer Óscar a Mejor Película de Animación de la historia. Este reconocimiento confirmó que podía dejar a un lado la visión tan infantil a la que estábamos acostumbrados para dar paso a un carácter adulto y profundamente popular. La combinación de un humor para niños y referencias a adultos creó un fenómeno intergeneracional.
Con un ogro como protagonista, juegan con los cuentos clásicos para hablar de aceptación y amor propio y rompen con las fábulas tradicionales. En vez de príncipes que salvan a princesas y héroes perfectos, la franquicia apuesta por personajes imperfectos y situaciones absurdas, transformándola en una de la más influyentes del siglo XXI.

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La banda sonora es una de las claves de su éxito, temas como ‘I’m Believer’ (2001) o ‘All Star’ (2001) de Smash Mouth, o ‘Accidentally in Love’ (2003) de Counting Crows, se han convertido en su seña de identidad. Muchas producciones posteriores también apostaron por esta estrategia musical.
Imaginación sin límites en ‘Lluvia de Albóndigas‘
‘Lluvia de Albóndigas‘ (2009) llega con una propuesta muy simple, pero original: un mundo en el que la comida cae del cielo. Un joven inventor tiene el gran sueño de crear algo que sea útil para la humanidad, en lugar de eso construye una máquina que transforma el agua en comida, aunque no sale como lo esperado.
Algo en lo que más destaca es el extremo al que llevaron las posibilidades de la animación digital en la época. Albóndigas, espaguetis desbordando la ciudad o hamburguesas increíbles se convirtieron en protagonistas más de la producción. Ofrecían un espectáculo visual divertido, creativo y caótico, y todo muy bien compensado.
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La primera parte de la saga fue nominada a varios premios internacionales de animación y rápidamente se consolidó como una obra de culto dentro del cine animado contemporáneo. El guion está basado en un libro infantil de pequeñas dimensiones, así que los guionistas tuvieron que desarrollar la historia para formar el universo de la película. El humor y el caos se cuelan en la narrativa, en la que la aventura y la comedia se mezclan para reflexionar sobre la importancia de aprender de los errores y la responsabilidad.
Vikingos y emoción en ‘Cómo entrenar a tu dragón’
La saga de ‘Cómo entrenar a tu dragón‘ (2010) es una de las más aclamadas por la crítica y estuvo nominada a dos premios Óscar, incluyendo Mejor Película de Animación. La trilogía se ha consolidado y distinguido por la convivencia entre dos mundos opuestos, su coherencia narrativa y la evolución de sus personajes.
La trama se desarrolla basándose en la metáfora sobre la empatía y el liderazgo con respecto a la relación entre los humanos y los dragones. Además, las escenas de vuelo destacan por ser sensacionales y tener una animación muy cuidada. Para ello, los creadores estudiaron a las aves de gran tamaño y sus movimientos para dar ese realismo a los dragones. John Powell es el compositor de su banda sonora, que también ha sido elogiada y valorada como una de las mejores en la era moderna del cine.
Estas propuestas manifiestan que el séptimo arte es capaz de adaptarse a todo tipo de público sin perder profundidad. Sus historias han dejado huella e incluyen humor, imaginación y aventura que se ven reflejados tanto por sus logros técnicos, como por los valores que representan.

