Los Premios Oscar son el reconocimiento cinematográfico más influyente del mundo con el mayor impacto a nivel mundial, seguidos por millones de espectadores. Su relevancia funciona como espejo de la industria cultural y los debates sociales que se atraviesan en ese momento histórico

Los Oscar, también conocidos como Academy Awards, tienen origen en 1929. Son promovidos por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos (Academy of Motion Picture Arts and Sciences, AMPAS), y persiguen dos objetivos: reconocer la excelencia y técnica del séptimo arte y profesionalizar la industria del cine.
La celebración de estos premios provoca un impacto significativo en la sociedad, comenzando con un aumento de visibilidad en la carrera de los actores y actrices, ofreciendo la posibilidad de abrir una puerta en Hollywood o incluso en el panorama internacional. Seguido de un aumento en la taquilla, sobre todo de las películas ganadoras, aunque también de las nominadas. Y, por último, las más elogiadas dejan un legado cultural, como por ejemplo ‘Titanic’ (1998), ‘Forrest Gump’ (1994) o ‘Parásitos‘ (2019).
El evento es perfecto para las marcas que quieren lanzar nuevos proyectos, ya que aprovechan su cobertura como una oportunidad global única en la que obtener una exposición masiva. La ‘red carpet’ (alfombra roja) es el escenario idóneo en el que marcas de moda se benefician de las celebridades que visten con glamour sus diseños. Por eso, las redes sociales y los medios de comunicación son la mejor herramienta de marketing para un alcance internacional.
Una misma construcción técnica
Entender cómo están hechas las películas de los Oscar es una forma de entrenar a la mirada profesional para poder comprender cuáles son las historias que triunfan y los elementos que destacan. En primer lugar, el montaje es una herramienta invisible que trata de sostener la historia sin llamar la atención. Los cortes que se realizan tienen una intención y una narrativa, si no pensamos en estos cortes, significa que el montaje funciona y la historia avanza con naturalidad.
La forma en la que los planos están estructurados cambia completamente el significado, una elipsis o un silencio antes de cambio de plano transmiten más historia que un simple diálogo, si están bien tratados. Es un mecanismo que no se ve, pero es imprescindible, al igual que el sonido. La música y el sonido forman parte de la atmósfera de la historia. Su intención es hacer que el espectador se adentre y sienta que forma parte de la narrativa. En los Oscar, el sonido es esencial en el proceso creativo y no pasa desapercibido, en algunas ocasiones se utiliza como elemento que acontece un hecho importante y avisa a la audiencia.
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El próximo 15 de marzo, en la edición número 98 de los Premios Oscar, cerca de 50 películas compiten por, al menos, un galardón. Obras de grandes producciones, como ‘Los pecadores’ (2025), que ha hecho historia siendo la más nominada hasta la fecha con 16 nominaciones, y filmes más íntimos y arriesgados , como ‘Valor sentimental’ (2025), con nueve nominaciones, se verán las caras para luchar por una de las estatuillas.
‘Una batalla tras otra’ (2025), de Paul Thomas Anderson, está considerada como la favorita por la crítica por su fuerte mensaje social, y Leonardo DiCaprio es el candidato más fuerte para recibir el premio a Mejor Actor. Así como ‘Frankenstein’ (2025), que domina la categoría a Mejor Diseño de Producción y Maquillaje, o ‘Hamnet’ (2025), en la que Jessie Buckley luchará para obtener la distinción a Mejor Actriz, y cuya directora, Chloé Zhao, ha sido alabada por la sensibilidad del proyecto y su proceso creativo.
La representación española de este año es ‘Sirât’ (2025), de Oliver Laxe, que compite en dos candidaturas: Mejor Sonido y Mejor Película Internacional. Haciendo historia, siendo el primer equipo exclusivamente femenino que compite por la categoría técnica de sonido.
Más allá de la alfombra roja
La estatuilla que reciben los ganadores y ganadoras de las 24 categorías se denomina Academy Award of Merits y pesa exactamente 3.85 kilogramos. Además, el nombre coloquial de ‘los Oscar’ se adoptó oficialmente en 1939, y una de las teorías más extendidas de su apelativo es que Margaret Herrick, bibliotecaria de la Academia en 1931 (que más tarde ostentó el puesto de directora ejecutiva) confesó la primera vez que vio el galardón que se parecía a su tío Oscar. La periodista Sidney Skolsky lo usó en uno de sus artículos de broma en 1934 sin saber que pasaría a la historia.
La forma de la estatuilla tampoco es casual, representa a un hombre con una espada sobre un rollo de película con cinco radios que simbolizan las ramas de la industria cinematográfica: dirección, guion, interpretación, producción y el equipo técnico. El director de arte de la compañía Metro-Goldwyn-Mayer y diseñador del premio, Cedric Gibbons, explicó que se inspiraron en los caballeros de la Edad Media, en la que la espada se utiliza para ‘luchar’ por el cine.

Los números que avalan la importancia de los Academy Awards ofrecen una radiografía de la propia industria cinematográfica. El género dramático es el que domina las historias galardonadas, más del 85 % de las películas ganadoras a Mejor Película pertenecen al drama. Las historias humanas y emotivas predominan en la ceremonia. Además, sigue habiendo una brecha de género significativa, pues solo 17 % de las ganadoras han sido mujeres, aunque la visibilidad femenina ha ganado terreno últimamente.
Uno de los récords más icónicos lo ostenta Tatum O’Neal, que tenía solo 10 años cuando recibió la estatuilla a Mejor Actriz de Reparto en 1974. Se demuestra que, aunque sean casos excepcionales, el talento no entiende de edades. Por último, las películas más galardonadas en la historia de los Oscar han sido ‘Ben-Hur’ (1959), ‘Titanic’ y ‘El señor de los anillos: El retorno del rey’ (2003) consiguiendo cada una 11 estatuillas en su edición.

