Lo que no deberías delegar nunca en la inteligencia artificial (IA) si eres periodista

La inteligencia artificial se ha convertido en una compañera más en las redacciones porque ayuda a ahorrar tiempo automatizando tareas repetitivas o a organizar ideas antes de empezar a trabajar. Pero, ¿qué funciones deben seguir siendo del periodista? Te lo contamos

foto
Imagen creada con IA

Estamos ya en 2026 y no es ningún misterio que la inteligencia artificial (IA) ha llegado para quedarse. Y aunque puede acelerar procesos o asistir a los periodistas, hay ciertos aspectos del periodismo que no deberían delegarse en un sistema automatizado. Es el caso de lo relativo a la ética, la profesionalidad o la narrativa.

Repasamos qué tareas deben seguir siendo responsabilidad del periodista en plena era de la inteligencia artificial:

1. El criterio editorial

Que la IA no tiene criterio periodístico es un hecho, no sabe distinguir muchas veces entre lo relevante y los «adornos», ni tampoco puede comprender el contexto social, político o cultural de una determinada información. Sabe y puede proponer temas, ordenar datos o resumir documentos, pero no tiene la capacidad de decidir qué merece ser contado ni dar una explicación de por qué.

Es por este motivo por el que decidir qué es noticia, cómo se enfoca una determinada historia o qué se utiliza y qué se deja fuera sigue siendo una responsabilidad totalmente humana. Delegar esta responsabilidad en un algoritmo supondría renunciar a la capacidad de interpretar la realidad, uno de los pilares básicos del periodismo.

2. La verificación de la información

Cuando se pide cualquier información a la IA, mucha gente da por hecho que ésta será verídica y que todos los datos que ofrece estarán comprobados. Sin embargo, esto no es así. Los modelos de lenguaje inventan cifras, atribuyen citas a quien no corresponde o mezclan información de diferentes fuentes generando un discurso erróneo.

La verificación es otra de las bases fundamentales del periodismo. Contratar fuentes, comprobar fechas o validar declaraciones de los personajes tiene que seguir siendo una tarea exclusivamente humana. Aunque la IA pueda ayudar a buscar, la responsabilidad de que una información esté correcta siempre recaerá sobre el periodista que firma la pieza.

3. La responsabilidad ética

Otra cosa que no se puede automatizar son las decisiones éticas, puesto que la IA no entiende el impacto social que puede tener una noticia ni el daño que puede causar una publicación que esté mal contextualizada. De igual modo, los modelos de lenguaje tampoco pueden escribir manteniendo el respeto a las víctimas, la presunción de inocencia o mantener el interés de una determinada información frente al morbo y al sensacionalismo.

Decidir qué se publica, cómo y con qué enfoque es algo que debe recaer solamente en el periodista y en el director del medio. La IA no puede intervenir en ninguno de los pasos de este proceso.

4. La relación con las fuentes

Hacer una entrevista no es solamente hacer preguntas, algo en lo que la inteligencia artificial sí que puede ayudar, sino que supone escuchar, interpretar silencios, saber detectar contradicciones, generar confianza… Y ninguna IA tiene estas características como para poder sustituir la relación humana que se crea entre un profesional del periodismo y una fuente.

Y no solo eso, sino que los modelos de lenguaje tampoco pueden valorar el contexto emocional o leer entre líneas, por lo que el contacto humano va a seguir siendo imprescindible y no se va a poder delegar esta tarea.

5. El tono, el enfoque, la intención del texto y la mirada propia

Aunque la inteligencia artificial puede redactar, no siempre comprende los matices como la ironía, la sutileza, la intención narrativa o el peso emocional de una frase. Todo esto sigue dependiendo del criterio del periodista, que es quien decide cuándo ser directo, cuándo emocionar, cuándo mantener distancia… Una sensibilidad que la máquina no tiene.

Y otro de los valores más importantes del periodismo es la mirada: cómo se cuenta una historia, desde qué perspectiva… Delegar el enfoque sería renunciar a la voz del periodista y a su estilo.

6. El pensamiento críticoy la responsabilidad del contenido

Uno de los puntos más importantes es el pensamiento crítico, ya que la IA simplemente ejecuta y no se para a pensar si algo tiene sentido o no. El humano analiza, contextualiza, contrasta, desconfía… y todo eso no puede automatizarse.

De igual modo, la persona que firma una pieza es la responsable de lo que se publica. Es por esto por lo que ningún texto debe publicarse sin haber pasado una revisión humana. La IA no asume consecuencias, pero el periodista sí.

Haz - RTVE Instituto - Hub de formación en contenidos digitales avanzados
Privacy Overview

This website uses cookies so that we can provide you with the best user experience possible. Cookie information is stored in your browser and performs functions such as recognising you when you return to our website and helping our team to understand which sections of the website you find most interesting and useful.