Es la pregunta que muchos jóvenes (y no tan jóvenes) se hacen hoy en día, y la respuesta va mucho más allá de «saber usar ChatGPT»

La inteligencia artificial (IA) ya no es una tendencia del futuro en el sector de la Comunicación. Es una realidad del día a día en las redacciones: herramientas que automatizan tareas, que analizan datos o generan contenidos que después son supervisados por los trabajadores. Y en este contexto, los medios de comunicación ya no buscan solo buenos redactores o comunicadores, sino que necesitan profesionales que sean capaces de convivir con la tecnología sin perder criterio ni calidad informativa.
Saber usar herramientas y entender cómo funcionan
Tendemos a pensar que dominar la IA es manejar ciertas aplicaciones, pero los medios de comunicación valoran cada vez más que sus trabajadores entiendan qué hacen, cómo se entrenan, cuáles son sus límites o por qué y cómo pueden fallar. Este conocimiento permite usar las herramientas con criterio para poder detectar errores y evitar una dependencia excesiva. Lo que se busca no es ser técnico, sino ser consciente del funcionamiento del entorno digital en el que se está trabajando.
Este entorno evoluciona muy rápidamente porque las herramientas van actualizándose o desapareciendo. Y por este motivo los medios buscan profesionales que tengan capacidad de aprendizaje continuo más que dominio de una aplicación concreta. La curiosidad y predisposición a formarse son dos de los requisitos fundamentales a la hora de contratar nuevos profesionales. «Renovarse o morir». Y quien sabe adaptarse puede mantener su valor profesional a largo plazo.
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Verificación, pensamiento crítico y criterio editorial
Contrastar información se ha vuelto más importante que nunca. Los medios buscan profesionales que sean capaces de revisar contenidos automatizados, contrastar datos y garantizar que la información publicada sea veraz. La rapidez ya no lo es todo, es imprescindible la calidad, el rigor y la credibilidad, y eso depende directamente del criterio humano.
Del mismo modo, la inteligencia artificial no decide qué es importante y qué merece ser contado. Esa responsabilidad es del profesional y, por eso, los medios valoran perfiles con amplia capacidad de análisis, contextualización y toma de decisiones editoriales. Así que saber cuestionar propuestas generadas por algoritmos, detectar sesgos y replantear enfoques se ha convertido en una habilidad muy demandada en los procesos de contratación.
La ética y el criterio responsable también se han vuelto en imprescindibles. El uso de la IA plantea dilemas relacionados con la autoría, la transparencia, la privacidad o la manipulación informativa. Y para evitar estos riesgos, buscan profesionales que puedan detectarlos y poner solución, porque la confianza de la audiencia depende de cómo se gestionen estas nuevas herramientas.

Trabajar con datos y tener creatividad estratégica
La IA ha hecho que los análisis de datos en Comunicación sean aún más importantes. Esto conlleva que los trabajadores deben comprender métricas e interpretar comportamientos de audiencia para poder ajustar contenidos en función de los resultados. En este sentido, los perfiles más valorados son los que son capaces de combinar la creatividad de siempre con el análisis, la intuición y la información objetiva.
Además, cuanto más se automatizan los procesos con IA, más valor adquiere la creatividad humana, puesto que la inteligencia artificial puede generar opciones pero no definir la identidad de un medio ni su narrativa. De este modo, los profesionales que son capaces de aportar ideas, enfoques originales y su estilo propio destacan por encima del resto.
Y no solo eso, sino que los medios ya no solo trabajan con texto, también con audio, vídeo, redes sociales, newsletters o incluso formatos interactivos. Aunque la IA facilita la adaptación de contenidos a las distintas plataformas, se necesitan perfiles que entiendan este conjunto y tengan una visión global del proceso.
Perfil técnico no, completo sí
Como ya se ha mencionado anteriormente, los medios no buscan programadores ni profesionales de ciertas herramientas de inteligencia artificial. Lo que quieren son redactores o comunicadores que estén formados en esta tecnología y que sean responsables y capaces de integrarla en su trabajo sin perder los valores originales del periodismo.
Aunque la IA nunca va a sustituir a los periodistas, sí que va a hacer que se eleve su nivel de exigencia. Combinar conocimientos técnicos con criterio profesional, creatividad y ética hará que los comunicadores tengan una posición privilegiada en el mercado laboral. Así que invertir en formación especializada es clave para construir un perfil preparado para el futuro de la comunicación, y en Haz tenemos lo que buscas.

